Alcauciles rellenos con anchoa

Descubrir la belleza de la naturaleza en la unión de dos opuestos: rellenar un alcaucil de la campiña con las
anchoas, que son hijas del mar.
Mixturar aromas diferentes provenientes de ámbitos tan distintos nos revela un sabor exquisito.

Ingredientes

  • 1 docena de alcauciles
  • 3 anchoas
  • 1 puñado de perejil picado
  • 4 cdas. de pan rallado
  • 4 cdas. de queso rallado
  • 1 taza grande de vino blanco
  • 1 taza grande de agua
  • 1/2 taza de aceite de oliva
  • Sal
  • Pimienta

Preparación

Limpie los alcauciles, córteles las hojas duras y las puntas, y abra
las hojas para poder rellenarlos.
Relleno: En un recipiente coloque el pan rallado, el queso rallado,
las anchoas enjuagadas en vinagre, secas y picadas; el perejil, 2
cucharadas de aceite de oliva, una pizca de sal y pimienta. Mezcle

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Alcauciles rellenos con anchoa

muy bien el compuesto y rellene los alcauciles. Coloque en
una cacerola de tamaño adecuado, de modo que los alcauciles
queden hacia arriba y no pueda derramarse el relleno. Vierta en
la cacerola el aceite, el vino y el agua, sin que el líquido caiga sobre
el contenido de los alcauciles. Tape la cacerola y lleve a fuego
algo fuerte hasta que la mitad del líquido se haya absorbido.
Baje la temperatura hasta tener una salsita espesa. Si falta líquido,
es conveniente que incorpore más agua y vino.
Sugerencia: Para abrir los alcauciles, colóquelos sobre la mesa
con la parte del tallo hacia arriba y deles un pequeño golpe con
la mano para que las hojas se abran. Es importante que el tallo
se corte al ras, para evitar que los alcauciles se vuelquen con el
relleno.

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